Esta vivienda unifamiliar de 1905 ha sido reformada respetando su esencia original, recuperando carpinterías, suelos históricos y las paredes de piedra de marés características de la isla. Inspirado en la sobriedad de John Pawson y Jørn Utzon, el proyecto apuesta por materiales naturales como piedra, mármol y madera, creando espacios serenos, luminosos y conectados con el jardín. La combinación de mobiliario tradicional y piezas contemporáneas aporta equilibrio entre historia y modernidad.